La ONU apela a la reducción de mercurio por cuestiones de salud

Los ministros de Medio Ambiente tendrán que ponerse firmes con respecto al envenenamiento por mercurio para proteger a cientos de millones de personas en el mundo entero, según informó el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA) el domingo.

"Hay que fijar una clara e inequívoca visión sobre un futuro con niveles bajos de mercurio", declaró el líder del PNUMA, Achim Steiner, la víspera de una reunión en Nairobi de ministros de Medio Ambiente en el que se planteará una nueva estrategia para limitar el mercurio.

"La inoperancia en el desafío que supone el mercurio ya no es una opción", añadió.

Los ministros "pueden tomar una decisión sobre la cuestión para eliminar una amenaza de las vidas de cientos de millones de personas" poniéndose de acuerdo con respecto a una nueva estrategia para enfrentarse al mercurio después de siete años de conversaciones, escribió en un comunicado.

Cada año entran en el medioambiente unas 6.000 toneladas de mercurio, un metal pesado del que se sabe hace más de un siglo que daña el sistema nervioso humano. Otros efectos que produce el mercurio son daños en el hígado, pérdida de memoria y fallos en la vista.

Del total, 2.000 toneladas provienen de la combustión de carbón tanto en estaciones eléctricas como en los hogares. El aumento del uso del carbón en Asia implica que las emisiones han podido aumentar, afirmó.

La nueva estrategia que considera la reunión anual de la cúpula de la UNEP cubriría la reducción de la demanda en productos industriales y en los procesamientos, que van desde la extracción de oro hasta la exposición a algunos tipos de cristal líquido.

La estrategia también incluiría un recorte de emisiones a la atmósfera y la limpieza de los lugares afectados.

La Unión Europea favorece un tratado internacional para prohibir el mercurio mientras que otros estados hacen un acercamiento voluntario. Estados Unidos y la Unión Europea han apoyado la prohibición en las exportaciones, afirmó Steiner.

"En los Estados Unidos, una de cada 12 mujeres, o algo menos de cinco millones, tienen un nivel de mercurio más alto de lo que la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos considera seguro.

En Suecia, unos 50.000 lagos tienen lucios con niveles de mercurio que sobrepasan los límites internacionales de salud. "Se recomienda a las mujeres en edad fértil que no coman lucio, perca y anguila, y al resto de la población que sólo una vez a la semana", explicó.

En muchos países en desarrollo, muchos buscadores de oro utilizan el mercurio en minas pequeñas porque ayuda a aislar el oro.

"Aproximadamente diez millones de mineros y sus familias podrían estar sufriendo en países desde Brasil y Venezuela hasta India, Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Zimbabue, de envenenamiento o exposición", añadió.

"Las víctimas están entre las personas más pobres del mundo", afirmó.

"Estimamos que cada kilogramo de mercurio que no se emita al medioambiente puede provocar lo equivalente a 12.500 dólares en beneficios sociales, medioambientales y de salud", concluyó.