Denuncian presencia de mercurio en lago de Valencia

Mar, 27/03/2012 - 08:24

El toxicólogo José Trujillo dijo que el residuo provendría de la actividad industrial cerca del cuerpo lacustre

 

La contaminación del agua que se recibe en Aragua, Carabobo y algunas zonas de Cojedes puede considerarse como un problema de salud pública, porque acarrea una serie de enfermedades que tienen características particulares.

Así lo aseguró el médico sanitarista y toxicólogo José Trujillo, uno de los participantes en el foro Situación de la Calidad del Agua y sus Implicaciones en Salud Pública, que se llevó a cabo el 7 de marzo en el Colegio de Médicos de Carabobo.

"La primera característica es que tienen alta morbilidad.

Además, producen incapacidad, por eso los empleados piden reposo y hay ausencia laboral. Y la otra característica es que tienen una morbimortalidad elevada", detalló.

Dijo que el Estado, a través del Ministerio del Ambiente, reconoció que el agua del lago de Valencia no era potabilizable. "Eso significa que no sirve para el consumo humano", destacó.

Residuos pesados. Las industrias que están en los alrededores del lago también contribuyeron con sus desechos tóxicos a contaminarlo, añadió Trujillo. "Eso trajo como consecuencia un derrame de mercurio, que es un metal pesado que atenta contra la salud", acotó.

Destacó que descubrieron la presencia de fósforo en el agua del lago, al que también llegan residuos de insecticidas o pesticidas por las siembras que hay alrededor.

Toxicidad. Explicó que el mercurio ­que es un metal pesado­ produce una serie de trastornos, sobre todo en el sistema neurológico, y los peces del lago están contaminados.

Las malformaciones genéticas que podría generar este metal ya se evidenciaron en una zona de Japón, conocida como Minamata, donde hubo una fuerte contaminación por mercurio.

Precisó que durante el proceso de potabilización del agua se le agrega sulfato de aluminio, pero en vista de que el líquido estaba muy turbio porque los afluentes del embalse Pao Cachinche están contaminados, aumentaron la cantidad de esta sustancia, que también se convierte en un tóxico.

"Por la misma contaminación del Pao Cachinche aparecieron anaerobios; es decir, bacterias que no necesitan oxígeno. También hay lemna allí.

Eso ha hecho que aparezcan neurotoxinas, nefrotoxinas y hepatotoxinas", puntualizó.

No basta hervir el agua. Trujillo considera que hervir el agua no es la salida, pues eso sirve para bajar la cantidad de bacterias, al igual que algunos hongos y virus, pero la toxicidad no desciende por el hervor: "Todo lo contrario: se concentra más".

Los dos tóxicos presentes en el embalse Pao-Cachinche, que son las cianobacterias y el sulfato de aluminio, producen neurotoxicidad y patologías como la hiperactividad en pequeños y el síndrome del niño autista, mientras que en adultos se observa que enfermedades como el alzhéimer, que por lo general aparece después de los 75 años de edad, comienzan a presentarse entre los 40 y 45 años.

Añadió que también acarrea problemas y tumores hepáticos, de vejiga y de próstata, además de problemas respiratorios y de la piel.