El autismo podría tener alguna causa infecciosa

Lun, 02/12/2013 - 08:03

El médico francés, Luc Montagnier, que sigue buscando la cura de la enfermedad, destacó que también el Alzheimer y el Parkinson son epidemias de nuestro tiempo.

 

“Soy un cazador de agentes infecciosos”. Con esta frase de presentación, el médico y biólogo francés Luc Montagnier, abrió su disertación ante más de 200 profesionales de la salud que se reunieron ayer en la Academia Nacional de Medicina para escuchar al “padre del VIH”. Incansable, a sus 81 años, Montagnier continúa sus investigaciones para poder descubrir la génesis de distintas enfermedades, desde el cáncer hasta el autismo, como lo hizo en 1983 al aislar el virus de inmunodeficiencia humana causante del Sida. Este hallazgo le valió en 2008 el premio Nobel de Medicina y Fisiología, junto a su colega Françoise Barré-Sinoussi, y puso fin a la vieja disputa que mantenía con el investigador estadounidense Robert Gallo por la paternidad del descubrimiento.

De visita a la Argentina, invitado por la Fundación Osde y la Embajada de Francia, Montagnier habló del futuro de la medicina y dijo que estará basada en cuatro pilares: prevención, predicción, personalización y participación. “Predecir no quiere decir condenar a alguien por tener tendencia a cierta enfermedad, sino conocer mediante un test cuáles son los factores de riesgo y adquirir hábitos saludables para reducir estos factores. Por eso hago hincapié en que primero está la prevención. Participación significa mayor diálogo entre el médico y el paciente”, explicó el actual presidente de la Fundación Mundial para la Investigación y Prevención del Sida.

Controvertido, Montagnier también expuso su hipótesis acerca de la conexión entre bacterias, cerebro y los trastornos de espectro autista. “El autismo es una epidemia, cada vez hay más casos. Más del 1% de los niños en el mundo sufren de esta enfermedad. Más allá de la explicación psicoanalítica, yo me pregunté si no hay un agente infeccioso y comencé a investigar”, sostuvo. Para el reconocido científico, existiría una correlación entre ciertas bacterias intestinales y el autismo: “En niños con autismo encontré un alto porcentaje de bacterias intestinales que estaban prácticamente ausentes en niños sin este trastorno. Yo no quiero decir que sea el único factor sino que hay una causalidad inicial”.

Hipótesis.
Además del autismo, otras enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson estarían  vinculadas con la presencia de ciertas bacterias en el organismo. “Se trata de enfermedades multifactoriales, pero hemos encontrado un hilo conductor entre ellas y es la presencia de una infección bacteriana latente en el organismo. Debemos hallar estos factores microbianos para detectarlos de forma precoz y revertir la enfermedad, antes de que se instale. Porque ya después es imposible erradicarla”, manifestó en una rueda de prensa de la que participó PERFIL tras su disertación en la Academia de Medicina.

En el caso del Sida, Montagnier también mencionó que existen una serie de factores que llevan al desarrollo de la enfermedad, además del virus del VIH.  “Se trata de un hallazgo reciente. Hemos detectado en pruebas moleculares en personas con VIH una secuencia de ADN no correlacionada con la infección, que es común a todos los portadores. Se cree que podría deberse a una bacteria”, mencionó sin especificar de qué agente causal se trataría.

Por último, Montagnier se refirió al dilema que aún le sigue quitando el sueño: hallar una cura contra el Sida, una enfermedad que afecta a 34 millones de personas en el mundo. “Aún no se puede hablar de cura del Sida porque los pacientes deben tomar retrovirales toda la vida. Existe un reservorio del virus que no podemos eliminar. Sin embargo, estamos trabajando en un nuevo abordaje con productos naturales que permitirían recortar el tratamiento convencional, por incidir, justamente, en este reservorio del virus que no sabemos cómo erradicar. Lo que buscamos son fórmulas para tratar el estrés oxidativo y el extracto de papaya es una de ellas”.

 

“Francisco debe apoyar el uso de preservativos”

Prevención es la palabra que no se cansa de repetir en su discurso el médico y biólogo francés Luc Montagnier.

Y confirma que, en el caso del VIH como en las enfermedades de transmisión sexual, el mejor método de prevención continúa siendo el preservativo: es una cuestión de salud insoslayable.

Acerca de la oposición de la Iglesia Católica al uso del condón, el premio Nobel de Medicina sostuvo que en el último tiempo hubo un cambio de actitud importante. “Hacia el final de su papado, Benedicto XVI reconoció el valor del uso del preservativo. Espero que Francisco, el Papa argentino, continúe en esta dirección y profundice su apoyo”, sostuvo.  Montagnier también llamó a las nuevas generaciones a no relajar las medidas de prevención contra el VIH. “Muchos jóvenes no vieron a las personas morir de Sida como nosotros y creen que como hay tratamiento disponible, no es tan grave. Pero la realidad es que el tratamiento antirretroviral es muy duro, muy pesado y supone un riesgo grande para la salud. Tal vez no se mueran de Sida, pero sí de alguna enfermedad oportunista o de algún efecto colateral del tratamiento. Además de que son terapias sumamente caras”, advirtió.

Discusiones. El científico no desdeña la polémica cuando se trata de imponer sus ideas y convicciones. Montagnier mantuvo una comentada disputa respecto a la paternidad del hallazgo nada más ni nada menos que del Sida, con el infectólogo e investigador estadounidense Robert Gallo (entonces en el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.) que también se adjudicaba el descubrimiento de la enfermedad, sin dudas una de las que marcó culturalmente a nuestra época. La obtención del Premio Nobel zanjó de alguna manera la cuestión, otorgándole la razón a quien diera la conferencia en la Fundación Osde.

Hoy por hoy, el visitante es  presidente de la Fundación Mundial para la Investigación y Prevención del Sida. Sigue esperando que la iglesia escuche su mensaje. Un paso más en la cura del Sida.