Los antibióticos contra el autismo comienzan a dar buen resultado

Lun, 11/03/2013 - 08:45

Cree que el trastorno puede tener origen infeccioso. Pero aclara que aún no tiene cura. Enfermedades como el Mal de Parkinson, el de Alzheimer y el autismo podrían tener un origen infeccioso” explica Luc Montagnier, virólogo que en 1983 individualizó por primera vez el virus del sida, descubrimiento que le valió el Nobel en 2008.

De visita en Roma para presentar en el Parlamento su libro “El Nobel y el monje. El nuevo desafío de la humanidad entre la ciencia y la fe” (Editorial Giunti), Montagnier evaluó sus últimos estudios sobre el ADN. El científico está cada vez más convencido del poder de los anti oxidantes para prevenir enfermedades neurodegenerativas. Entre los experimentos recientes que sigue con más atención está el que apunta a una conexión entre los antibióticos y el autismo. De todos modos, aclaró que todavía es muy pronto para hablar de cura.

Hoy, el Premio Nobel de Medicina trabaja entre Africa y otros continentes y sigue con varios proyectos de investigación en Europa. “El stress oxidativo es la raíz del déficit inmunitario. En un estado de este tipo las moléculas interactúan con las proteínas, los lípidos, las grasas y el ADN. Es una acción directa sobre el ADN que viene modificado y esto con el tiempo puede conducir a enfermedades neurodegenerativas como por ejemplo el Mal de Parkinson o de Alzheimer, o algunas formas de tumor”.

¿A qué se debe este stress? El Stress oxidativo es una infección “fría”. Las calientes se manifiestan con un estado febril, las “frías” no. Se trata de bacterias que con el tiempo se esconden en ciertos tejidos u órganos.

Usted está siguiendo esta pista en el estudio del autismo también. En vísperas del Día Mundial del Autismo el 2 de abril, ¿arrojan alguna esperanza los primeros resultados provisorios de sus experimentos? Con mi grupo de investigación estamos pensando también en una pista infecciosa en lo que respecta al autismo. En Francia surgen 5000 casos nuevos de autismo todos los años, lo que supone un aumento en relación a cifras del pasado. Lancé un protocolo experimental de cura en base a antibióticos con 200 chicos. Está dando resultado, pero son tratamientos complejos. No se puede hablar de una cura definitiva.

El ambiente en el que vivimos ¿favorece la aparición de nuevos agentes virales o bacterianos? ¿Cómo es que los niños corren más riesgo? Los factores son muchos: contaminación, radiaciones electromagnéticas, insecticidas en los alimentos, mercurio en la comida. Se puede hacer un paralelo con las enfermedades que atacan a las abejas. Hoy éstas se enferman más por culpa de los insecticidas, las radiaciones y los parásitos. Lo mismo le pasa a los hombres y sobre todos a los niños, más frágiles y por ende en situación de mayor riesgo.

¿Continúa con sus estudios sobre el sida? ¿Podremos contar con una vacuna en el futuro? Trabajo mucho sobre nuevos enfoques para la prevención, que son algo distinto a una vacuna. Y también sobre la cura de todos los infectados de hoy. Los muchos chicos infectados de Africa o de algunas regiones de China. Si logramos curar a los enfermos de sida de hoy, lograremos posiblemente erradicar la epidemia. Es a este campo al que me estoy dedicando en materia de sida.

Habló de radiación. ¿Cree que los celulares son peligrosos? Lo son para las personas muy sensibles, como los niños. En una serie de tests se pudo ver que en estos casos aumenta el nivel de stress oxidativo. Para el resto de la población no se descubrió nada, pero no sabemos que tipo de efecto pueden tener las radiaciones durante períodos largos. Sería mejor evitar el uso del celular por parte de menores de 15 años.

En 2002 usted le aconsejó al Papa Juan Pablo II una cura de anti oxidantes basada en la papaya para enfrentar su débil estado de salud causado por el Parkinson.

A partir de los 40 años, es necesario controlar el nivel de stress oxidativo. Lo primero es hacerse un análisis en un laboratorio. Es necesario consumir productos naturales como la papaya, que demostró resultados sorprendentes. La cura se inicia cuando se está sano. Trabajando en la prevención la gente se enfermaría menos y habría menos hospitales.

¿Cuáles son los ingredientes para envejecer bien? Alejarse del stress, hacer deporte con moderación y comer de forma equilibrada. Pero hay que decir que demasiado deporte puede ser nocivo. La mayoría de los deportistas ignoran que un gran esfuerzo muscular se traduce en un fuerte stress oxidativo.

Traducción: Silvia S. Simonetti
Fuente: Clarín
25/03/12

 

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