Vacunas y autoinmunidad

Un trabajo realizado por los Dres. Vijendra Singh y Wyatt H. Rivas, publicado en octubre 2003 en "Neuroscience Letters", da cuenta del hallazgo de anticuerpos anti-núcleo caudado en el 48% de niños autistas estudiados. Los niños normales no presentaron esta alteración en ningún caso. Por lo tanto el núcleo caudal podría estar involucrado en su desarrollo neuropatológico.

La Autoinmunidad es sospechada por los siguientes descubrimientos:

  • Se encontró anticuerpos anticerebro, antinúcleo caudado. Otros autores refieren tests positivos antimielina.
  • Función de los linfocitos alterada.
  • Regulación anormal de las citoquinas.
  • Asociación viral.
  • Asociación indirecta de ciertos factores inmunogenéticos.

Es probable que todos los factores puedan estar involucrados:
Afirma el Dr. Edward Yazbak: "Es factible que un niño, más frecuentemente un varón, predispuesto genéticamente a desórdenes inmunológicos, sea afectado primariamente por el mercurio (recibido en las vacunas, desde su nacimiento) y sucumba al recibir tres o más virus vivos en la MMR y además numerosos otros antígenos acompañantes, en un mismo acto, a una edad de vulnerabilidad inmunológica, provocando fenómenos de autoinmunidad anticerebro, alterándose la normalidad funcional… y desarrollando el cuadro de autismo regresivo."

Las vacunas implican numerosas sustancias contaminantes, siendo las más comunes:

Hidróxido de Aluminio, Sulfato de Aluminio, Formaldehído, Formalín
Fenoxietanol, Polisorbato 20 y 80, Sucrosa, Thimerosal
Antibióticos: Amfotericina B; Polimixina B
Tejidos animales: Caballo, cerdo, conejo, perro, pato, ternero, huevo, etc.
Células diploides humanas
Células de mono (Vero cells); de pollo (Avian cells)
Suero bovino (usado en MMR), el cual está contaminado con los siguientes virus: Virus de la diarrea bovina; Virus de leucemia; Virus inmunosupresor; Herpes virus 4 y 8; Polyoma virus; Micoplasma.